En Portugal, MEERU, miembro de la Red de Diálogo, crea una cultura de acogida
Aumento del discurso del odio. Polarización feroz. Aislamiento y desconfianza avivados por el COVID-19. Vecinos que ya no se conocen por su nombre. Estas son algunas de las alarmantes tendencias que afectan a muchas sociedades occidentales. Sin embargo, en un mundo cada vez más fracturado, la organización portuguesa MEERU cree que el diálogo con los refugiados y solicitantes de asilo puede ser la clave para volver a unir a las comunidades.