En Suecia, la Casa de Dios ofrece una solución para los retos de integración
En 2015, mientras muchos países europeos endurecían las fronteras contra la oleada de refugiados que huían del conflicto en Oriente Medio, los suecos se sentían inmensamente orgullosos de la decisión de su gobierno de aceptar a 163.000 recién llegados.