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Expertos comparten experiencias y perspectivas sobre las relaciones contemporáneas entre el Estado y la religión en vísperas del Foro Europeo de Alto Nivel

09 Abril 2020

Los miembros de dos encuentros consultivos organizados por el KAICIID se reunieron para compartir las diversas experiencias y perspectivas sobre las relaciones entre el Estado y la religión que hay en la actualidad, en preparación de un Foro Europeo de Alto Nivel que se celebrará en diciembre.

Dado que la pandemia de COVID19 ha impedido las reuniones presenciales, los encuentros preparatorios se llevaron a cabo en línea durante los días 6 y 7 de abril, reuniendo a 14 expertos procedentes de una docena de países europeos. Las reuniones en línea sirvieron de oportunidad para que los encargados de la formulación de políticas, los académicos y los representantes religiosos se centraran en la orientación temática del próximo Foro Europeo de Alto Nivel.

Los participantes examinaron la gestión que se hace de la religión a diferentes niveles en Europa, desde el municipal hasta el nacional y el continental, y sus vínculos entre sí. También identificaron la gran diversidad de estos enfoques y estructuras en cada nivel, desde las instancias superiores a los dirigentes de las bases cívicas o multirreligiosas, y debatieron acerca de varias necesidades éticas sociales que los encargados de la formulación de políticas van a afrontar, en colaboración con diversos agentes religiosos, espirituales y filosóficos, como las cuestiones relacionadas con la libertad de religión y de conciencia, la prevención de la discriminación, la incitación al odio y los delitos motivados por el odio.

“En la Unión Europea, las relaciones entre el Estado y la religión son muy variadas. Nos hemos dado cuenta de que, como funcionarios del gobierno, a menudo no tenemos los conocimientos suficientes como para saber lo que significa esa gran diversidad en nuestros marcos jurídicos, pero también en ámbitos estatales, sobre el lugar que debe ocupar la religión en nuestras sociedades. Debe haber una mayor cultura en lo que respecta a las relaciones religión-estado en Europa, y esa cultura debe ser también funcional", comentó un participante bajo el anonimato debido a las normas de Chatham House.

El Foro Europeo de Alto Nivel está diseñado para proporcionar un espacio de diálogo entre diferentes tipos de actores (responsables políticos, actores religiosos y cívicos, etc.) que estén interesados en compartir sus conocimientos y experiencias sobre buenas prácticas en lo que respecta a las relaciones entre el Estado y la religión. El Foro incluirá tanto dimensiones interreligiosas como interconviccionales, ya que éstas se relacionan con una variedad de ideologías en la actualidad. El objetivo es permitir que los distintos actores aprendan unos de otros con la esperanza de que puedan mejorar su comprensión mutua para que cada uno de ellos pueda aportar lo máximo posible en el fomento de la cohesión social y la paz en toda Europa.

En los últimos años, las cuestiones religiosas han vuelto a figurar en los programas de las políticas públicas, debido al notable aumento de la diversidad religiosa en el continente, impulsado por la globalización, la transformación interna del panorama religioso tradicional, así como el aumento de la migración internacional y las redes religiosas transnacionales.

El profesor Patrice Brodeur, académico de estudios religiosos de la Universidad de Montreal y Asesor Sénior del KAICIID, señala el final de la Guerra Fría como un punto de inflexión en la política europea, ya que muchos Estados-nación de Europa oriental experimentaron un resurgimiento de la identidad religiosa.

"Hoy en día, muchos responsables políticos carecen de medios para tratar cuestiones religiosas en la esfera de la política pública. Además, los ataques terroristas llevados a cabo por extremistas que se escudan en la religión para justificar sus actos han hecho que los responsables políticos se den cuenta de que ya no pueden dejar la religión fuera de la ecuación si su intención es comprender mejor el origen de esa radicalización y cómo abordarla".

 "Hay un desafío igualmente importante al que se enfrentan muchos actores religiosos a medida que mejoran su comprensión sobre las estructuras democráticas y el modo de contribuir a ellas como ciudadanos, tanto a través de sus respectivas comunidades religiosas como de las organizaciones cívicas", agregó Brodeur.

Secretario General del KAICIID: "Los líderes religiosos y los responsables políticos están en la primera línea de la protección de las comunidades"

En su discurso de apertura, el Secretario General del KAICIID, Faisal bin Muaammar, subrayó que la crisis sin precedentes del COVID-19, que afecta a todo el mundo, es un recordatorio de lo "interdependientes que somos unos de otros como seres humanos", así como de la necesidad de un liderazgo unificado entre los responsables políticos y las comunidades religiosas.

"Siempre estamos en primera línea cuando se trata de proteger a nuestras comunidades, a nuestra gente y nuestro conjunto de valores, ya seamos líderes religiosos o responsables políticos. Contribuimos a la adopción de nuevas medidas para proteger a los más vulnerables y también sabemos que nuestras respectivas líneas de trabajo deben continuar", dijo el Secretario General del KAICIID.

Una de las principales conclusiones de las dos reuniones es que los encargados de formular políticas deben elaborar modelos nuevos y más sofisticados para la gestión de la diversidad religiosa que reconozcan las diferencias culturales y jurídicas, permaneciendo abiertos a las contribuciones que los agentes religiosos pueden hacer para fomentar la solidaridad hacia el bien común, dentro de las nociones nacionales, europeas y mundiales de ciudadanía.

“Ya sea por motivos de idioma, etnia o religión, todos los grupos de identidad de Europa tienen derecho a exigir una inclusión plena e igualitaria en la sociedad, preservando al mismo tiempo sus particularidades únicas en la esfera pública y en la privada. Se necesitan soluciones de política pública apropiadas y sostenibles para responder a necesidades tan diversas de reconocimiento e inclusión", afirmó el profesor Brodeur.

Los participantes también coincidieron en que la institucionalización de las relaciones entre los diferentes niveles de gobierno de los estados europeos y las comunidades religiosas es de suma importancia.

"Desde mi experiencia, los estados miembros de la UE se están dando cuenta de lo importante que es fomentar la colaboración con los líderes religiosos. Creo que preservar el enfoque del estado secular en Europa es perfectamente compatible con el aumento de la colaboración con los actores religiosos. Dado que la situación es diferente en cada estado, un punto clave de este evento será compartir las prácticas exitosas para que todos podamos aprender de las experiencias de los demás", comentó otro participante.

El profesor Brodeur cuenta que los participantes seguirán dedicándose durante el resto del año a investigaciones y análisis más profundos. "Incorporaremos la información de gran valor que se compartió en las reuniones consultivas para preparar este Foro Europeo de Alto Nivel a finales de 2020". Y también espera que este Foro pueda reunir a los agentes políticos, religiosos y cívicos pertinentes de todos los países de Europa continental.

 

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