SOBRE LA FUTURA ESTRATEGIA DEL CENTRO DE DIÁLOGO

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Al finalizar el primer plan de trabajo de tres años del KAICIID, correspondiente al periodo mayo 2012 – abril 2015, el Consejo de las Partes y la Junta Directiva examinaron los logros del Centro y elaboraron un conjunto de actividades a ser incluidas en la nuestra de los próximos tres años.

Propuesta presentada al Consejo de las Partes por el Grupo de Trabajo de Expertos creado el 20 de febrero de 2015 por el Consejo de las Partes

17 de abril de 2015

A. EL MANDATO DEL KAICIID

El mandato y la misión del KAICIID —promover a través del diálogo el respeto entre las culturas y religiones, tal como se expone en el Acuerdo para el Establecimiento del KAICIID— resultan muy necesarios en el clima actual de creciente polarización y extremismo violento. El diálogo es uno de los medios más eficaces para construir la confianza entre personas diferentes y para que quienes rechazan la violencia en nombre de la religión expresen sus puntos de vista.

Según su mandato, el KAICIID es un ‘Centro de Diálogo’. El diálogo es un instrumento que utiliza el Centro para implementar sus estrategias e iniciativas con el fin de promover la paz y rechazar la radicalización, permitiendo al mismo tiempo que los líderes presenten sus religiones de una forma equilibrada, creando espacios en los que personas diferentes puedan comunicarse entre sí y aprender unas de otras, ayudando a los Estados y a los expertos a crear medios para aprender sobre otras religiones, reuniendo a los líderes religiosos para condenar la violencia ejercida en nombre de la religión y dando voz a quienes creen que la religión es un camino hacia la paz y no hacia la guerra. El carácter neutral del KAICIID significa que puede congregar a personas que nunca antes se han sentado alrededor de la misma mesa, con el fin de participar en el diálogo dirigido a alcanzar la comprensión mutua, la tolerancia y la paz.

Los miembros del Consejo de las Partes, el Observador, la Junta Directiva y la Secretaría del KAICIID comparten unánimemente el deseo de que no se modifique el Acuerdo para el Establecimiento del KAICIID.

El KAICIID es la única organización intergubernamental dirigida por representantes religiosos, así como la única organización intergubernamental dedicada a facilitar el diálogo entre distintas culturas y religiones. La Junta Directiva es un órgano clave para programar las actividades del KAICIID y, al estar compuesta por representantes de las cinco principales religiones del mundo —el budismo, el cristianismo, el hinduismo, el islamismo y el judaísmo— encarna el respeto hacia la diversidad religiosa.

Las actividades de consolidación de la paz en zonas de conflicto con implicaciones religiosas subyacentes, sus actividades dirigidas a rechazar la violencia en nombre de la religión y sus actividades sobre religión y los medios de comunicación —incluidos Internet y los medios sociales— tienen especial importancia en estos momentos.

Ya hay muchas organizaciones internacionales y de la sociedad civil en el contexto internacional cuyas misiones específicas se centran en los derechos humanos y la libertad religiosa. No obstante, dichos valores no sólo se fomentan desde una postura de condena, sino también mediante acciones positivas de respeto hacia otras religiones, como ocurre en el diálogo interreligioso.

Las facultades atribuidas al Consejo de las Partes en el Acuerdo para el Establecimiento del KAICIID incluyen la autoridad para decidir el programa de trabajo del Centro y su presupuesto anual, aprobar el establecimiento de relaciones de cooperación con instituciones públicas o privadas, aprobar acuerdos internacionales y tomar decisiones sobre la admisión de nuevos miembros y observadores.

B. LOS DERECHOS HUMANOS Y LA LIBERTAD RELIGIOSA

En esta propuesta se aclara el mandato del KAICIID y se propone al Consejo de las Partes la realización de actividades específicas relacionadas con el diálogo interreligioso y su vinculación con los derechos humanos y la libertad religiosa, así como la inclusión de dichos conceptos en el marco de otras actividades.

Se sugiere que se elabore un Plan para elevar el perfil de las actividades del Centro en la comunidad y en la opinión pública internacionales, así como para consolidar su estatus como organización internacional. Dicho Plan se centraría principalmente en: Dar más visibilidad a las actividades de la Junta Directiva, fortaleciendo así la Estrategia de Comunicación; e incrementar el número de miembros del Consejo de las Partes, para garantizar una adecuada diversidad geográfica y cultural.

En el preámbulo del Acuerdo para el establecimiento del KAICIID se reafirman los objetivos y principios consagrados en la Declaración Universal de Derechos Humanos, sobre todo el derecho a la libertad de pensamiento, conciencia y religión.

Los derechos humanos y la libertad religiosa pueden ser tratados como elementos que componen la misión del Centro en el campo del diálogo interreligioso, tal como se expone en el Artículo  II(1)(a) de su Acuerdo para el Establecimiento del KAICIID (‘[para] promover el diálogo interreligioso e intercultural, fomentando así el respeto, la comprensión y la cooperación entre las personas, promover la justicia, la paz y la reconciliación y luchar contra el abuso de la religión para justificar la opresión, la violencia y los conflictos’).

El diálogo interreligioso es, en sí mismo, un acto de respeto hacia otras religiones y hacia los derechos humanos. Es una manera de promover dichos valores desde una perspectiva positiva. Pueden encontrarse ejemplos de ese punto de vista en los programas de ‘Imagen del Otro’ del KAICIID para la educación interreligiosa y los medios, sus actividades de consolidación de la paz que abarcan el diálogo interreligioso en la República Centroafricana, Nigeria y Myanmar, y su Conferencia de Alto Nivel sobre Irak y Siria, actividades que, en todos los casos fueron de respeto hacia los derechos humanos y otras religiones y al ejercicio de la libertad religiosa.

Tal como expresa Heiner Bielefeldt, relator especial de las Naciones Unidas sobre la libertad de religión y creencias, en su informe sobre la violencia ejercida en nombre de la religión (de fecha 29 de diciembre de 2014), dicha violencia puede conducir a violaciones de los derechos humanos, entre ellos la libertad religiosa. Bielefeldt recomienda el diálogo interreligioso como vía para contrarrestar dicha violencia.

Podrían llevarse a cabo, en el marco del actual mandato del KAICIID, actividades sobre la relación entre el diálogo interreligioso, los derechos humanos y la libertad religiosa, abordadas dentro de un marco positivo y con conocimiento de que todo ello no constituye la actividad primaria del Centro.

Entre otras actividades específicas sobre esta materia podrían incluirse las siguientes:

  • Seminario de académicos: Un seminario de la Junta Directiva, seguido por un pronunciamiento sobre esos temas y una nota de prensa que incluya en el sitio web del Centro.
  • Colaboración: El KAICIID podría colaborar con organizaciones y agencias internacionales con mandatos específicos en la esfera de los derechos humanos, para explorar en conjunto posibles vías de colaboración.
  • Resolución 16/18: Un seminario de académicos, representantes de los medios y personal diplomático sobre el Proceso de Estambul para la puesta en práctica de la Resolución 16/18 del Consejo de Derechos Humanos y la lucha contra la intolerancia, la discriminación y la violencia basadas en la religión o las creencias. El KAICIID desempeñaría el papel de facilitador del diálogo.
  • Foro Consultivo: Creación de un Foro Consultivo de Líderes Religiosos que examinaría periódicamente dichos valores y posibles iniciativas.

Inclusión como subsección en determinados programas de consolidación de la paz y educación interreligiosa (sin que ello constituya el objetivo principal de dichos programas):

  • República Centroafricana, Nigeria y Myanmar: Incluir estos temas en las sesiones de diálogo interreligioso con los líderes de dichos países.
  • Oriente Medio: Programa sobre el concepto de ciudadanía común en Oriente Medio: Incluir una sección sobre dichos valores.
  • Red de educación interreligiosa: Incluir dichos valores como parte de la programación en esta área.
  • Debe incorporarse al personal del Centro un experto en el diálogo interreligioso, los derechos humanos y la libertad religiosa.

C. REALZAR EL PAPEL DE LA JUNTA DIRECTIVA EN EL CONTEXTO INTERNACIONAL Y EN LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN

La Junta Directiva podría organizar en Austria un encuentro público con formato de panel para analizar uno de los objetivos principales del Centro (Imagen del Otro, Educación, Medios de comunicación, Consolidación de la paz, etc.). Se invitaría a la sociedad civil austríaca a participar en este evento, y al final se programaría un tiempo dedicado a las preguntas. Con el fin de incrementar su impacto local, dicho evento podría complementarse con un panel de representantes de las principales religiones existentes en Austria, y el discurso de apertura podría ser pronunciado por alguna autoridad institucional y/o local.

La Junta Directiva podría reunirse más frecuentemente con los medios de comunicación para explicar la función de la Junta así como los programas y actividades del Centro. Otra tarea recomendada a la Junta Directiva sería la publicación de declaraciones de principios sobre temas relacionados con los derechos humanos y la libertad religiosa, y sus vínculos con el diálogo interreligioso en el marco del mandato del Centro.

Con el fin de fortalecer su alcance internacional, la Junta Directiva, conjuntamente con el secretario general del KAICIID, podría realizar una visita a Ban Ki-moon, secretario general de las Naciones Unidas, para hacerle llegar un mensaje a favor del respeto hacia las religiones, contra el extremismo violento y de rechazo a la violencia en nombre de la religión (temas que han sido examinados por la Asamblea General y el Consejo de Seguridad, y en los que ha habido mayor actividad en fechas recientes, con la aprobación de nuevas resoluciones por ambos órganos). A continuación, la Junta Directiva se presentaría ante la prensa acreditada en las Naciones Unidas para presentar los mensajes entregados al secretario general.

La Junta Directiva, conjuntamente con el secretario general del KAICIID, podrían visitar a representantes de las Instituciones Europeas para enviar un mensaje a favor del respeto a las religiones, contra el extremismo violento y de rechazo a la violencia en nombre de la religión y para expresar también el deseo del KAICIID de colaborar en temas de interés mutuo, entre otros, la consolidación de la paz. Seguidamente, la Junta Directiva se reuniría con la prensa acreditada.

D. FORTALECER LA ESTRATEGIA DE COMUNICACIÓN

El Centro debe fortalecer sus políticas de comunicación internacional y relaciones públicas. Al realzar su perfil en la prensa y la opinión pública internacional, el Centro sería mejor conocido en el ámbito local de los Estados miembros. En esta iniciativa deben tenerse en cuenta los medios sociales.

La Secretaría y sus órganos deben aprobar una política activa para sus relaciones con la prensa internacional, con el fin de que los programas y actividades del Centro alcancen mayor difusión.

Deben organizarse frecuentes encuentros internacionales para el secretario general del KAICIID —por ejemplo, con el director de la UNESCO y los líderes de las distintas instituciones de la Unión Europea y las Naciones Unidas— haciendo seguimiento las distintas vías de colaboración señaladas en dichos encuentros.

Se recomienda que el centro coopere con las agencias pertinentes de las Naciones Unidas, como la UNESCO, la Alianza de Civilizaciones de las Naciones Unidas, así como otras organizaciones internacionales, para fortalecer la colaboración con dichas instituciones.

El Centro podría solicitar que se le conceda la condición de Observador en la Asamblea General de las Naciones Unidas.

El Centro podría propiciar la colaboración con las organizaciones multilaterales radicadas en Viena, especialmente la OSCE y la UNODC, mediante la comunicación directa entre el secretario general del KAICIID y el secretario general y director general de dichas organizaciones, y mediante acuerdos o memorandos de entendimiento (MOU) y actividades conjuntas en áreas como la discriminación basada en la religión (OSCE) y el papel de las religiones en la prevención del crimen y el consumo de drogas (UNODC).

El Centro podría organizar jornadas de puertas abiertas en Viena, cerciorándose de que las mismas se anuncien previamente en los medios de comunicación. También podría recibir visitas de escuelas locales, en especial de escuelas ubicadas en zonas de mayor composición intercultural, para realizar presentaciones para los alumnos sobre el respeto hacia otras religiones y culturas. Con este fin, podría suscribirse un convenio o MOU con el Ayuntamiento de Viena o con las autoridades educacionales. En esta esfera, el KAICIID podría explorar la posibilidad de establecer un programa local permanente de carácter cultural y académico que incluya seminarios, conferencias, exposiciones o debates, a realizar en el propio Centro o en colaboración con otros centros culturales y académicos de Viena.

Podrían mejorarse el contenido y la red de distribución del boletín informativo mensual. También podría traducirse a otros idiomas, entre ellos el árabe, el francés, el alemán y el español. Podría crearse una amplia red de distribución que incluya los medios de comunicación internacionales y locales existentes en los Estados miembros del Consejo de las Partes.

Deben seguir realizándose en el KAICIID los encuentros entre líderes religiosos de toda Austria y de la ciudad de Viena, pero con carácter más frecuente, utilizando el formato de conferencias o paneles públicos para que pueda asistir la población local. Debe mejorarse la política de comunicación local para anunciar dichas conferencias.

E. AMPLIACIÓN

El aumento del número de miembros del Consejo de las Partes reafirmaría su condición de organización internacional, incluso en el ámbito de las Naciones Unidas, y fortalecería sus actividades globales, con lo que dicho Consejo sería más eficaz.

Aspectos financieros. Debe mantenerse el actual sistema de contribuciones voluntarias, sin modificar el Acuerdo para el Establecimiento del KAICIID.

Las contribuciones solicitadas a los Estados que expresen su interés en ser Partes del Centro no deben considerarse como obligatorias, ya que el acto de incorporación tiene en sí mismo un carácter voluntario.

Criterios para aumentar el número de miembros. La prioridad es garantizar una adecuada diversidad geográfica. Con este fin, la ampliación a otros continentes debe producirse de manera ordenada, teniendo en cuenta el interés expresado en cuanto al KAICIID y los aspectos interculturales e interreligiosos a escala internacional. La ampliación debe comenzar con la incorporación de países de América Latina, Norteamérica, la región de Asia-Pacífico y África. Así se garantizaría una distribución equilibrada entre los continentes, así como la diversidad geográfica.