El Secretario General del KAICIID, Faisal Bin Muaammar, sobre el fallecimiento del Cardenal Jean-Louis Tauran: “El mundo ha perdido un gran modelo a seguir”

07 Jul 2018
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Faisal Bin Abdulrahman Bin Muaammar

El Cardenal Jean-Louis Tauran era conocido en todo el mundo como un pionero del diálogo interreligioso. Yo, además, tuve la inmensa suerte de tenerle como gran amigo y mentor. Tuve el privilegio de conocerle por primera vez en Beirut, en 2010, dos años antes de la creación del Centro Internacional de Diálogo (KAICIID) en 2012. En esta primera reunión, que calificaría de histórica, la Santa Sede expresó su compromiso como Observador Fundador con esta organización intergubernamental única, sumándose a los estados fundadores: el Reino de Arabia Saudí, la República de Austria y el Reino de España. Las palabras de apoyo que pronunció en aquel momento a favor del trabajo y la visión del KAICIID causaron en mí una impresión profunda y duradera.

Durante los últimos seis años, he trabajado estrechamente con el Cardenal Tauran en conferencias y eventos públicos celebrados en todo el mundo, pero también en consultas y conversaciones privadas. Juntos, trabajamos para construir el KAICIID, una organización intergubernamental e interreligiosa única que reúne, además de a los estados fundadores, a representantes del budismo, el cristianismo, el hinduismo, el islam y el judaísmo, en un solo lugar.

Esto no fue una tarea fácil y habría sido imposible sin el apoyo incondicional de Su Eminencia.

La última vez que coincidí con el Cardenal Tauran fue en mi casa de Riad, Arabia Saudí. Su Eminencia lideraba la delegación de más alto nivel del Vaticano en visitar Arabia Saudí. Para nosotros fue un momento que nos llenó de orgullo, puesto que hemos dedicado nuestra vida a promover el diálogo entre cristianos y musulmanes. Fue para mí un honor recibirle en mi casa, acompañado del Obispo Miguel Ayuso, Secretario del Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso y miembro de la Junta Directiva del KAICIID desde sus inicios, y de Monseñor Khaled Akasheh, miembro del Foro Consultivo del KAICIID. Hablamos durante horas sobre la colaboración del Centro con la Santa Sede en el pasado, el presente y el futuro. El Cardenal reiteró su creencia firme en el diálogo interreligioso y en el hecho de que la armonía y la convivencia entre cristianos y musulmanes no solo era posible, sino que conduciría a grandes logros para todas nuestras civilizaciones, como ha sucedido en el pasado. También habló de la necesidad de enseñar a las próximas generaciones nuestra herencia compartida, para que las personas tengan siempre presente que la pluralidad no es una amenaza sino un regalo.

Con su fallecimiento, el mundo ha perdido un gran modelo a seguir, y nosotros en el KAICIID hemos perdido a un amigo y referente muy querido. Sus amigos, entre los que me honro incluirme, encontraremos consuelo en el hecho de que con su trabajo ha logrado que el mundo sea un lugar más diverso y respetuoso, y que su legado sin duda persistirá. Ciertamente su fallecimiento es una gran pérdida, pero todos los que tuvimos el honor de conocer al Cardenal Jean-Louis Tauran llevamos con nosotros el recuerdo de este gran hombre y la inspiración para continuar con el trabajo de su vida: promover la armonía mediante el diálogo interreligioso.