El KAICIID y la Unión Africana fortalecen el diálogo interreligioso africano

24 Ene 2018

El miércoles 24 de enero de 2018 se dio un paso importante en la creación de un diálogo interreligioso para potenciar la alianza de larga duración entre la Comisión de la Unión Africana y el KAICIID, a raíz de la presentación del trabajo del Departamento de la Sociedad Civil y de las Relaciones con la Diáspora (CIDO) y el Centro Internacional de Diálogo. El objetivo era el establecimiento conjunto del Foro de Diálogo Interconfesional (IFDF, por sus siglas en inglés) de la Unión Africana en los actos previos a la cumbre de ésta en Adís Abeba, Etiopía.

Bajo el título de “¿En qué ayuda la fe?”, la delegación, compuesta por representantes de alto nivel de organizaciones aliadas y por dos miembros del comité directivo del IFDF, explicó los argumentos a favor de la inclusión del diálogo interconfesional en la estructura de la Unión Africana, el progreso conseguido para lograr un Foro sostenible, y lo que significa formar parte de la nueva estructura.

La presentación describió la manera en la que la UA, entre muchos otros colaboradores internacionales, reconoce y procura aprovechar las contribuciones significativas de la fe y de los actores de la fe para alcanzar sus objetivos.

De acuerdo con un análisis realizado en 2012 por Pew Research Center’s Forum on Religion & Public Life sobre encuestas de opinión pública, el 84 % de la población mundial, es decir, 6000 millones de personas, tienen una afiliación religiosa. En general, África figura como una de las dos regiones más religiosas del mundo. Las instituciones religiosas africanas desempeñan un papel activo en la educación, la salud y la beneficencia. Todos los esfuerzos destinados a lograr el desarrollo social se pueden fortalecer implicando a organizaciones confesionales. En una región en la que el origen étnico, la cultura y la fe constituyen elementos esenciales de la identidad individual, las colaboraciones interreligiosas efectivas resultan cruciales para reforzar la cohesión social y rechazar la violencia que se ejerce en nombre de la religión. Se puede argumentar que las iniciativas que no tienen en cuenta los aspectos espirituales de la cooperación y la confianza posiblemente no son tomadas en serio por las partes interesadas. Citando un proverbio zulú, Eiman Kheir, Responsable de Políticas Regionales del CIDO, nos recordó que “aquellos que hacen planes sin la ayuda del espíritu deben hacerlos de nuevo”.

Ante un público de cerca de 40 jefes de organizaciones de la sociedad civil y organizaciones no gubernamentales, y representantes de misiones extranjeras de Estados miembros, el Embajador Jalel Chelba, Jefe de la División de la Sociedad Civil del CIDO/Unión Africana, hizo hincapié en que la prioridad constante del CIDO es garantizar que la organización se centre en las personas. Esta actitud quedó ejemplificada en la elaboración de la Agenda 2063 en 2013, la hoja de ruta de 50 años para lograr objetivos específicos de África, por parte de la UA. Diseñada antes de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas, es lógico que la Agenda 2063 sea prácticamente análoga en su totalidad a los ODS y que comparta indicadores con ellos. Para redactar la Agenda, la UA llevó a cabo amplias consultas con diversos sectores sociales, entre ellos, organizaciones religiosas. De conformidad con las prioridades del CIDO, y como medio para alcanzar los objetivos de la Agenda 2063, la alianza UA-IFDF será el mecanismo que incorpore de forma sostenible las perspectivas de las comunidades y los actores religiosos en las políticas y la implementación de la UA.

El Secretario General Adjunto del KAICIID, el Embajador Álvaro Albacete, reafirmó el compromiso permanente del Centro con estos propósitos: “Nos enorgullece ser aliados en esta iniciativa de la Unión Africana para dar voz a las comunidades confesionales africanas, con el fin de contribuir a la formulación de políticas”.

Iniciada en 2010, la alianza UA-IFDF fue organizada nuevamente según el Memorando de Entendimiento entre la UA, el CIDO y el KAICIID de noviembre de 2016. Dicha alianza reunió a actores y expertos religiosos de 33 países africanos, que elaboraron una declaración sobre su interés en trabajar sobre una amplia gama de cuestiones urgentes (el discurso del odio, la igualdad de género y cómo hacer frente al extremismo violento, entre otras) y eligieron un Comité Directivo. El Comité Directivo está formado por 12 miembros representantes de un grupo inclusivo de partes interesadas religiosas procedentes de cada una de las cinco regiones africanas. Estos miembros reúnen información sobre relaciones interconfesionales, coordinan iniciativas y divulgan información sobre las actividades que realiza la UA a nivel mundial. Como dijo Saydoon Sayed, Directora Ejecutiva de Religiones por la Paz Sudáfrica además de miembro del comité directivo, en representación del grupo de mujeres: “Aunque lo hayamos hecho durante años en Religiones por la Paz, sigue siendo un reto”.

El Comité Directivo ha estado muy ocupado en su primer año de trabajo, y se ha reunido dos veces con ocasión de los talleres de tres días de duración organizados por el KAICIID y el CIDO, para recopilar los documentos fundacionales del Foro y diseñar un plan estratégico que estará terminado y operativo en 2018. Para el cuarto trimestre de 2018, está previsto celebrar el tercer Foro de Diálogo Interconfesional de la Unión Africana, el cual se espera que consiga una participación todavía más amplia de los Estados miembros de la UA interesados en ver cómo pueden participar sus propias instituciones interconfesionales. “¿Que qué es lo que queremos de ustedes?”, preguntó al público de la cumbre de la UA el Pastor Zerihun Degu, Secretario General del Consejo Interreligioso de Etiopía y miembro del Comité Directivo de la región oriental: “Queremos que apoyen a su representante regional en el Comité Directivo, que asistan al Foro y que se comprometan con la práctica del diálogo interconfesional para mantener una paz duradera. Por favor, hagan correr la voz”. El público de la cumbre de la UA tomó buena nota de la petición.