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El KAICIID da formación a funcionarios de la ASEAN en diálogo interreligioso

30 Noviembre 2021

El KAICIID ha ampliado el alcance de sus formaciones en materia de diálogo interreligioso e intercultural a funcionarios del sudeste asiático.

A lo largo del mes de noviembre, el KAICIID celebró una serie de siete sesiones en línea en colaboración con el Instituto para la Paz y la Reconciliación de la ASEAN.

Las sesiones tenían como objetivo dar formación a 24 funcionarios de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN, por sus siglas en inglés) en el uso del diálogo como medio de prevención y resolución de conflictos y como forma de promover la cohesión social.

    "El KAICIID considera a la ASEAN como un aliado natural, no sólo porque ambas organizaciones comparten una identidad organizativa como organizaciones intergubernamentales, sino también porque ambas buscan fortalecer la cohesión y la armonía social utilizando el diálogo -intercultural e interreligioso- como un medio clave para lograr este fin", dijo Patrice Brodeur, asesor sénior del KAICIID, que dirigió una sesión de formación.

"Además, el KAICIID espera aprender del liderazgo de la ASEAN en la promoción del compromiso interreligioso e intercultural en el Sudeste Asiático, incluso por parte de las mujeres. Trabajando juntos podemos capacitar a diversos líderes de muchos sectores, incluidas las mujeres y los jóvenes, para que trabajen juntos en defensa de la cohesión social y la paz."

Las sesiones de diálogo, impartidas por expertos del KAICIID, se celebraron entre el 2 y el 23 de noviembre de 2021, y reunieron a participantes de diferentes orígenes religiosos y culturales, para tratar temas como la lucha contra los estereotipos y la integración del diálogo interreligioso e intercultural en los procesos de transformación de conflictos y construcción de la paz.

    "Alimentar los espacios institucionales existentes y poner en marcha otros nuevos para el diálogo y la resolución de conflictos en el contexto del Sudeste Asiático es un paso esencial en los procesos de desarrollo económico, político y social y cultural de la región", afirmó Mohammed Abu-Nimer, asesor sénior del KAICIID, que también impartió una sesión de formación. "A través de estos espacios para el diálogo y la resolución de conflictos, la rica diversidad étnica, religiosa y cultural puede fortalecerse y preservarse para basarse en el respeto y la inclusión".

Esta es la primera vez que el KAICIID trabaja en un programa de formación con una organización internacional en el Sudeste Asiático, lo que representa una oportunidad sin precedentes para involucrar a los funcionarios de la región en el uso y la promoción del diálogo interreligioso e intercultural.

"Ha sido nuestra primera iniciativa de este tipo en Asia y esperamos tener más oportunidades de cooperación en la región para promover la cohesión social a través del diálogo", afirma Harry Myo Lin, responsable del programa del KAICIID para Asia.

Según Myo Lin, la diversidad cultural que caracteriza a la región del Sudeste Asiático tiene un fuerte impacto en la naturaleza de las relaciones internacionales entre los países de la zona.

    "El Sudeste Asiático es una región muy diversa: si se observa a los países del Sudeste Asiático, sus culturas y sus lenguas son muy diferentes entre sí y esto influye en sus relaciones internacionales".

Por eso es crucial que los funcionarios de la zona puedan utilizar el diálogo interreligioso e intercultural en su trabajo.

Según explicó Myo Lin, las sesiones en línea tenían como objetivo formar a los funcionarios que ya trabajan en relaciones internacionales para que sean capaces de incorporar el diálogo interreligioso en la diplomacia y, por tanto, contribuir a la construcción de la cohesión social en la región.

"En la formación hablamos de cómo tratar la diversidad religiosa y utilizar las técnicas de diálogo en la labor diplomática", señaló.

"Queríamos sensibilizar sobre la necesidad de incluir el diálogo interreligioso en la labor diplomática, así como dotar a los funcionarios diplomáticos de los conocimientos necesarios para promover el diálogo entre los distintos grupos".

Acortar la distancia entre las comunidades y los responsables políticos

Los objetivos de la formación están en consonancia con la agenda de la Visión 2025 de la Comunidad de la ASEAN, que destaca la importancia de promover la tolerancia, respetar las creencias y resolver las disputas por medios pacíficos.

También responden a la necesidad de acercar a los líderes políticos a las comunidades locales que sufren crisis y conflictos.

Esto puede lograrse difundiendo la conciencia y el conocimiento sobre el diálogo interreligioso e intercultural como medio para promover la paz entre comunidades de diferentes orígenes religiosos y culturales.

Los participantes en las sesiones de formación pudieron adquirir una comprensión y un conocimiento más profundos del diálogo interreligioso e intercultural. También aprendieron a integrarlos y aplicarlos a su trabajo en sus respectivos países.

Aprendieron técnicas y enfoques que podrán utilizar para la gestión y resolución de conflictos, así como en la estrategia y planificación de políticas, con el fin de promover procesos de elaboración de políticas que sean sensibles a las diferencias culturales y religiosas.

Entre los participantes, Bonang Titian Rahardjo, becado de Comunicación del Instituto de la ASEAN para la Paz y la Reconciliación, dijo que era importante abordar la conciencia sobre las diferencias religiosas y culturales como parte de las sesiones.

    "Cuando reconocemos nuestras diferencias nos resulta más fácil hablar de ellas", dijo.

Comprender el significado del diálogo

Entre las áreas abordadas en las sesiones, la lucha contra el discurso del odio es especialmente relevante para la región, donde el uso de las plataformas de medios sociales está muy extendido entre una población predominantemente joven, lo que facilita la difusión de mensajes de odio.

"Decidimos abordar el discurso del odio porque el Sudeste Asiático tiene una de las mayores penetraciones de Internet del mundo y la mayor parte de su población es joven y participa en las redes sociales", comentó Myo Lin, del KAICIID.

La percepción del diálogo intercultural e interreligioso como un proceso y no como un resultado también formó parte de los conocimientos y habilidades adquiridos por los participantes.

Según Shinta Permata Sari, funcionaria de la ASEAN que trabaja en la división de Educación, Juventud y Deportes de la organización, la esencia y el significado del diálogo pueden malinterpretarse fácilmente.

    "Aunque sé que el diálogo tiene como objetivo ayudar a las personas a entenderse, sólo pude comprender su verdadero significado en la formación", dijo.

    "El diálogo no es en realidad una negociación y, por tanto, no tiene por qué desembocar en un acuerdo o una resolución".

Según Sari, esto se debe a que la estrategia de diálogo está orientada al proceso y no a los resultados.