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Combatir el discurso del odio a través de la cooperación interconfesional y la asociación de múltiples partes interesadas en Europa

22 Abr 2021

"Las palabras de un ser humano tienen un poder tremendo, para construir y para destruir, para dar vida y para quitar vida. En las religiones abrahámicas, una parte esencial de la creación del mundo fue la palabra. Fueron las palabras las que crearon este mundo y son las palabras las que destruirán este mundo", señaló Pinchas Goldschmidt, rabino jefe de Moscú y miembro del Consejo Europeo de Líderes Musulmanes y Judíos (MJLC, por sus siglas en inglés), apoyado por el KAICIID.

Con esta solemne declaración, Goldschmidt ayudó a inaugurar la "Consulta de expertos sobre la lucha contra el discurso del odio a través de la cooperación interconfesional y la asociación de múltiples partes interesadas", organizada por el KAICIID en colaboración con el Consejo Europeo de Líderes Religiosos/Religiones por la Paz-Europa (ECRL/RfP Europe, por sus denominaciones en inglés) con el apoyo de la Oficina de Instituciones Democráticas y Derechos Humanos (OIDDH) de la OSCE (Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa).

Con la participación de expertos con experiencia sobre el terreno en la lucha contra la incitación al odio y sus desastrosos efectos, el objetivo era compartir y profundizar en las fórmulas que se están utilizando para contrarrestar al discurso del odio y que están funcionando en toda Europa.

Más información sobre qué es el discurso del odio

"El discurso del odio está prácticamente en todas partes", dijo Goldschmidt, "pero no debemos tolerarlo en ningún sitio".

El KAICIID ha empleado una serie de iniciativas para ayudar a las comunidades y líderes religiosos a contrarrestar el discurso del odio, desde la elaboración de una guía sobre cómo monitorizar y analizar el discurso del odio hasta la organización de esta consulta el 20 de abril.

“Los agentes religiosos y los líderes interreligiosos tienen un papel que desempeñar en la lucha contra el discurso del odio", señaló Faisal bin Muaammar, Secretario General del KAICIID.”

En concreto, dijo, "promover un entorno de convivencia" y utilizar "el diálogo interreligioso e intercultural para ello".

Tendencias preocupantes

En lo que coincidieron los ponentes es en que el reto es enfrentarse al aumento del discurso del odio.

"Seamos claros: hoy en día existe un preocupante aumento de la xenofobia y el odio en todo el mundo y especialmente en Europa", dijo el Dr. David Fernández Puyana, Observador Permanente de la Universidad para la Paz de la ONU (UPEACE).

El Dr. Kishan Manocha, jefe del Departamento de Tolerancia y No Discriminación de la Oficina de Instituciones Democráticas y Derechos Humanos de la OSCE, subrayó que esto no es nada nuevo. "A lo largo de los años sus objetivos han sido muchos y variados". Pero ahora es la corriente principal, advirtió.

El lenguaje de la exclusión y la marginación se ha colado en la cobertura de los medios de comunicación, las plataformas digitales y las políticas nacionales en los últimos años, todo ello exacerbado por la pandemia del COVID-19. En particular, Manocha señaló el preocupante aumento del discurso del odio en Internet.

El Dr. Daniel Höltgen, representante especial del Consejo de Europa para el odio antisemita y antimusulmán y los delitos de odio, señaló que "el discurso del odio en línea aumenta y exacerba el daño hecho a través de las palabras y a menudo conduce a los delitos de odio".

Cuidando de señalar la distinción entre la incitación a la violencia y la expresión libre o protegida, advirtió que, aunque no todo el discurso del odio incita a la violencia, cuando no se aborda, puede conducir a la violencia o a crímenes atroces contra grupos marginados. Höltgen dijo que debemos recordar que la libertad de expresión no es un derecho absoluto.

Más información sobre cómo analizar y vigilar la incitación al odio

"Se permite que el discurso ofenda, escandalice y moleste", dijo, "pero no puede ir en contra de otros derechos fundamentales o de las prohibiciones contra la discriminación. Somos de la opinión de que los gobiernos deben asegurarse de que las leyes sobre la incitación al odio se apliquen escrupulosamente a todos los niveles", dijo. Para ello, dijo que el Consejo de Europa tiene recomendaciones para abordar la incitación al odio en línea.

La Comisión Europea contra el Racismo y la Intolerancia (ECRI, por sus siglas en inglés), por su parte, ofrece recomendaciones políticas para combatir la incitación al odio, el antisemitismo o la discriminación contra los musulmanes. La presidenta de la ECRI, la profesora Maria Daniella Marouda, dijo que estas recomendaciones se basan en el seguimiento país por país y en la experiencia obtenida de gobiernos, líderes religiosos y ONG.

Más allá de las recomendaciones políticas, también hay numerosas iniciativas de diálogo interreligioso que abordan la incitación al odio en línea, especialmente entre los jóvenes.

Un programa destacado es el Movimiento No Hate Speech Italia, que se centra en la educación en derechos humanos para los jóvenes. Alessandra Coppola, su vicecoordinadora, indicó que los jóvenes son una parte integral de la lucha contra el discurso del odio y de proporcionar y promover narrativas alternativas sobre el "Otro".

Otro esfuerzo, la campaña ALTer Hate, pretende hacer precisamente eso. Emina Frjlak, miembro de la Junta Directiva de la Red Europea de Jóvenes Interconfesionales de RfP Europa, dijo que la campaña se centra en la educación, la sensibilización y la promoción de la aceptación de la diversidad y la inclusión a través de narrativas alternativas.

La Sra. Christie J. Edwards, jefa adjunta de Tolerancia y No Discriminación de la Oficina de Instituciones Democráticas y Derechos Humanos de la OSCE, dijo que los peligros del discurso del odio se han visto exacerbados por la pandemia.

En particular, dijo, "el COVID ha hecho que la figura del "chivo expiatorio" sea muy potente". El chivo expiatorio se produce cuando se culpa a personas de determinadas razas, etnias, orígenes, clases o religiones de la pandemia o de sus efectos.

"Algunos de estos grupos ya estaban en una posición de vulnerabilidad antes de que empezara la pandemia", dijo, "y sólo han aumentado durante la pandemia".

Hablar juntos

Aunque la responsabilidad principal de contrarrestar el discurso del odio -contra los chivos expiatorios y de otro tipo- recae en los Estados, Edwards indicó que "los actores religiosos y los socios de la sociedad civil son cruciales. Especialmente en momentos tan vulnerables".

Hay muchas maneras de que las comunidades y los líderes religiosos se unan contra el discurso del odio en todas sus formas, dijo.

El Dr. Henri Nickels, Coordinador de Políticas de la Unidad de Cooperación Institucional y Redes de la Agencia de Derechos Fundamentales de la UE (FRA), dijo que "nadie es inmune al odio, es un problema que no conoce fronteras".

Subrayó que para limitar su propagación es importante utilizar parámetros claros para vigilar, denunciar y registrar el odio; perseguir el odio y hacer rendir cuentas a sus autores; proporcionar solidaridad y apoyo a las víctimas; y educar contra el odio.

En definitiva, dijo el Dr. Mark Owen, Secretario General del Consejo Europeo de Líderes Religiosos, las "causas de la incitación al odio son extremadamente complejas y, por tanto, nuestras respuestas deben ser igualmente complejas y matizadas si tenemos alguna esperanza de que sean eficaces".

El Rev. Dr. Thomas Wipf, presidente de ECRL/RfP Europa, se hizo eco de Owen. Dijo que "este tema sólo puede ser abordado conjuntamente por los socios".

Wipf cree que existe la esperanza de que, hablando juntos, los actores religiosos, la sociedad civil y los gobiernos puedan servir de baluarte eficaz contra el odio. "Estoy convencido de que la cooperación interconfesional tiene un gran potencial en este ámbito", dijo.

El Gran Rabino Goldschmidt expuso que las palabras deshumanizan al otro, llaman a la violencia y ponen en peligro al mundo. Al final, son las palabras, coincidieron los asistentes y los ponentes, las que pueden contrarrestar eficazmente el discurso del odio en todas sus formas.

“A menudo es una pequeña minoría la que habla más alto y sus relatos negativos se escuchan", dijo Owen. "Tenemos que ser activos y estratégicos a la hora de ofrecer contranarrativas positivas.”