Declaración de Atenas Unidos contra la Violencia en Nombre de la Religión: Apoyando los Derechos de Ciudadanía para los Cristianos, Musulmanes y otros Grupos Religiosos y Étnicos en Oriente Medio

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Declaración de Atenas

Unidos contra la Violencia en Nombre de la Religión:

Apoyando los Derechos de Ciudadanía para los Cristianos, Musulmanes y otros Grupos Religiosos y Étnicos en Oriente Medio

3 de septiembre de 2015

 

Nosotros, líderes religiosos cristianos y musulmanes, nos hemos comprometido unánimemente a promover todas las iniciativas y acciones dirigidas a apoyar los derechos de ciudadanía de todas las personas, cristianos, musulmanes y miembros de otros grupos religiosos y étnicos, en Oriente Medio.

El creciente conflicto en Oriente Medio amenaza a la diversidad religiosa y cultural de la región. También socava la convivencia pacífica entre los ciudadanos de la región, incluidos los cristianos, musulmanes y otros grupos religiosos y étnicos. Cientos de miles de cristianos, musulmanes y otros grupos religiosos y étnicos están sometidos a una violencia brutal y a un horrible tormento. Se ven obligados a abandonar sus hogares. Cristianos, musulmanes y otros grupos religiosos y étnicos son maltratados y asesinados por extremistas violentos. Los actos atroces de estos extremistas violentos se originan a partir de ideas que son totalmente incompatibles con la cultura e historia que compartimos y que contradicen las enseñanzas religiosas auténticas.

Estas ideas deterioran la imagen de nuestras religiones. Estos crímenes destruyen la hermandad entre los seguidores de las diversas religiones y entre los seguidores de la misma fe. Nuestras religiones piden paz y convivencia. Estos son los valores fundamentales de nuestras religiones.

Manifestándonos al unísono como autoridades religiosas cristianas y musulmanas, declaramos que la comunidad cristiana y demás comunidades religiosas y étnicas son un componente esencial e inseparable de la diversidad religiosa y cultural de Oriente Medio, están arraigados en su historia, y contribuyen a la formación de nuestra identidad compartida de Oriente Medio.

Denunciamos enérgicamente la persecución de los cristianos y de otras comunidades religiosas y étnicas en Oriente Medio. Condenamos a quienes manipulan la religión para justificar la violencia contra personas de otras confesiones y a quienes profanan lugares y símbolos sagrados.

En nombre de nuestras comunidades religiosas, expresamos nuestra firme solidaridad hacia los cristianos y demás comunidades religiosas y étnicas. Nos comprometemos a trabajar juntos para fomentar activamente la paz a través de la justicia, y a hacer todo lo que esté en nuestro poder para generar el tipo de condiciones en las que los cristianos y demás comunidades religiosas y étnicas puedan vivir en libertad y con dignidad en Oriente Medio como ciudadanos de pleno derecho.

Nosotros, líderes religiosos, hacemos conjuntamente un llamamiento a los responsables políticos de la región para que preserven la diversidad dentro de sus sociedades.

Nosotros, líderes religiosos, hacemos conjuntamente un llamamiento a los responsables políticos y a los medios de comunicación para que no asocien a ninguna religión ningún acto terrorista cometido en nombre de la religión, y para que inviten a voces fiables a la hora de hablar en nombre de la religión.

También reconocemos y agradecemos las voces que se han levantado al unísono y las iniciativas conjuntas presentadas en la región para apoyar y fortalecer el tejido social con base a los principios de  ciudadanía común.

A nivel local, los líderes religiosos apoyamos los esfuerzos para frenar los intentos de separar a las comunidades religiosas y fomentar el conflicto, así como para facilitar proyectos de desarrollo local con el fin de promover el acercamiento, la cooperación y un clima de confianza entre las diferentes comunidades.

Hacemos un llamamiento a los líderes políticos y religiosos, así como a la sociedad civil, para que adopten una postura firme contra el creciente extremismo violento y el terrorismo que amenazan siglos de convivencia pacífica en Oriente Medio.

Exigimos la liberación de todos los rehenes, civiles y líderes religiosos secuestrados y el regreso seguro de los desplazados internos y los refugiados a sus hogares y propiedades.

Celebramos la iniciativa del Patriarcado Ecuménico y, en particular, de Su Santidad el Patriarca Ecuménico Bartolomé, de convocar esta reunión en el contexto de “El diálogo entre cristianos y musulmanes”, así como apoyamos la implementación continua de la iniciativa del KAICIID “Unidos contra la Violencia en Nombre de la Religión”.